Acompañamos a fabricantes en el camino hacia una Declaración Ambiental de Producto (DAP/EPD) verificada o una ecoetiqueta rigurosa: medimos el impacto real de tu producto con un Análisis de Ciclo de Vida y lo documentamos según la norma que te exigen tus clientes. Sin sellos inventados ni promesas verdes vacías.
Tus clientes ya no se conforman con que digas que tu producto es "ecológico". Cada vez más grandes compradores, constructoras y administraciones piden un dato verificable: cuánto CO2 incorpora tu producto, cuánta agua y energía consume su fabricación, y quién lo ha comprobado. En construcción esa exigencia tiene nombre propio: la Declaración Ambiental de Producto (DAP, o EPD por sus siglas en inglés), que ya es requisito en muchos pliegos, certificaciones de edificio (BREEAM, LEED, VERDE) y cálculos de huella de carbono de obra.
El problema es que el ecoetiquetado ambiental está lleno de matices y de niebla de marketing. No es lo mismo ponerle una hoja verde a tu envase que respaldar una afirmación con un Análisis de Ciclo de Vida verificado por un tercero independiente. La familia de normas ISO 14020 distingue con precisión tres tipos de declaración ambiental, cada una con un nivel de rigor y de credibilidad muy distinto, y elegir mal puede dejarte expuesto a acusaciones de greenwashing o, simplemente, a que tu cliente no acepte el documento.
En CIRCULR te ayudamos a entender qué tipo de declaración necesitas de verdad, a calcular el impacto de tu producto con criterio técnico y a preparar toda la documentación. No emitimos ni acreditamos las certificaciones (eso corresponde a verificadores independientes y a los operadores de programa), pero te llevamos hasta la puerta con los deberes hechos y te acompañamos en la verificación. Desde Málaga, para fabricantes de toda España.
Una ecoetiqueta es una afirmación ambiental sobre un producto, y la familia de normas ISO 14020 distingue tres tipos según su rigor. La Tipo I (ISO 14024) es una ecoetiqueta de tercera parte basada en los criterios de un programa (como la Etiqueta Ecológica Europea / EU Ecolabel): el producto cumple unos umbrales y obtiene un sello. La Tipo II (ISO 14021) es una autodeclaración ambiental: el propio fabricante afirma algo concreto y demostrable ("100% reciclable", "contenido reciclado del 30%") bajo su responsabilidad, sin sello de tercero. La Tipo III (ISO 14025) es la más exigente y la que se conoce como DAP o EPD: una declaración cuantitativa que reporta el perfil ambiental del producto a lo largo de su ciclo de vida mediante un conjunto definido de indicadores, calculado con un Análisis de Ciclo de Vida (ACV), siguiendo unas Reglas de Categoría de Producto (PCR) y verificado por un tercero independiente. No dice si el producto es "bueno" o "malo": presenta datos comparables y transparentes para que el comprador decida.
ISO 14040 e ISO 14044 (Análisis de Ciclo de Vida)
Establecen los principios, el marco, los requisitos y las directrices del Análisis de Ciclo de Vida (ACV). Son la base técnica sobre la que se calcula cualquier DAP/EPD Tipo III: definen cómo se hace el inventario, la evaluación de impactos y la interpretación de los resultados.
EN 15804 (PCR para productos de construcción)
Norma europea que fija las Reglas de Categoría de Producto (PCR) básicas para las DAP de productos y servicios de construcción. Complementa a la ISO 14025 con requisitos específicos del sector y garantiza que las declaraciones de distintos fabricantes sean coherentes y comparables, lo que la hace imprescindible para las EPD de la edificación.
ISO 14021 e ISO 14024 (autodeclaraciones y ecoetiquetas Tipo II y I)
ISO 14021 regula las autodeclaraciones ambientales (Tipo II): afirmaciones como "reciclable" o "compostable" que el fabricante hace bajo su responsabilidad, con requisitos para que no sean engañosas. ISO 14024 establece los principios de las ecoetiquetas Tipo I, otorgadas por un tercero según los criterios de un programa, como la Etiqueta Ecológica Europea (EU Ecolabel).
DAP (Declaración Ambiental de Producto) y EPD (Environmental Product Declaration) son lo mismo: el término en español y el inglés. Es la declaración Tipo III de la norma ISO 14025, basada en un Análisis de Ciclo de Vida y verificada por un tercero independiente. No es un sello que diga si el producto es "bueno": presenta datos cuantitativos transparentes. Una ecoetiqueta "normal" suele referirse a la Tipo I (ISO 14024), como la Etiqueta Ecológica Europea, que sí es un sello que obtienes si cumples unos criterios. Son herramientas distintas para objetivos distintos, y te ayudamos a elegir cuál necesitas.
Te preparamos todo el trabajo técnico: el Análisis de Ciclo de Vida, el informe y el documento de la declaración según la norma ISO 14025 y la EN 15804 si es construcción. La DAP, sin embargo, tiene que ser verificada por un tercero independiente y publicada a través de un operador de programa (los registros oficiales de EPD). Nosotros no emitimos ni acreditamos esa verificación, pero te acompañamos en todo el proceso hasta que la declaración queda registrada y la puedes entregar a tu cliente.
Depende de a quién vendas. Si tus clientes son constructoras, grandes compradores o administraciones con criterios verdes, cada vez es más probable que te exijan una DAP, y esa sí requiere un ACV completo. Pero si solo necesitas respaldar una afirmación concreta (por ejemplo, contenido reciclado), a veces basta con una autodeclaración Tipo II (ISO 14021), mucho más ligera. En el diagnóstico inicial te decimos con honestidad qué nivel necesitas de verdad y no te vendemos un ACV si no te hace falta.
No es recomendable, y cada vez menos. Las afirmaciones ambientales genéricas y sin respaldo ("ecológico", "respetuoso con el medio ambiente") son precisamente lo que tanto la ISO 14021 como la normativa europea contra el greenwashing buscan evitar, porque inducen a error. De hecho, la Directiva (UE) 2024/825 ("empoderamiento del consumidor para la transición ecológica"), ya transpuesta en España, prohíbe expresamente este tipo de afirmaciones genéricas no demostradas. Una autodeclaración válida debe ser específica, veraz y demostrable. Te ayudamos a transformar un mensaje vago en una afirmación ambiental concreta y defendible, o a dar el paso a una DAP verificada si tu mercado lo exige.
Es un servicio de consultoría a medida. Cuéntanos tu situación y te preparamos una propuesta concreta.
Servicio de consultoría conforme a la metodología de la norma indicada. No emitimos por nosotros mismos certificaciones ni verificaciones acreditadas; cuando se requieren, las realiza una entidad acreditada independiente y te acompañamos en el proceso.