Análisis de ciclo de vida de cribado de UN producto, bajo el marco de las normas ISO 14040/14044 y con la nomenclatura de módulos de la EN 15804. Calculamos la huella de carbono (kg CO₂e) por unidad declarada, de la cuna a la puerta de fábrica: materias primas (A1), transporte a fábrica (A2) y fabricación (A3), con el detalle de cada línea (dato × factor × fuente) para que sea reproducible. Un consultor lo revisa y lo firma en un máximo de dos semanas desde que tu documentación está completa. No es un estudio ISO 14044 con revisión crítica ni una DAP: eso va por presupuesto.
Antes de pagar
Cuatro preguntas fáciles, un minuto, sin registro. Te decimos con sinceridad si esto es lo tuyo, si lo tuyo es otra cosa (y cuál) o si hay que hablarlo antes. Y si prefieres contárnoslo con tus palabras, escribes tu consulta y te respondemos una persona del equipo.
Un análisis de ciclo de vida mide el impacto ambiental de un producto, no de tu empresa. En lugar de decir «esta fábrica emitió 400 toneladas el año pasado», dice «cada unidad de este producto lleva detrás X kilos de CO₂». Para poder decirlo hay que fijar dos cosas: una unidad declarada (a qué se refiere la cifra: una silla, un envase, un metro de perfil) y dónde empieza y dónde acaba el estudio.
Aquí el estudio va de la cuna a la puerta: desde la extracción de las materias primas hasta que el producto sale de tu fábrica. Son los módulos A1, A2 y A3 de la norma UNE-EN 15804. Es el trozo del ciclo de vida que tú controlas y sobre el que puedes actuar mañana.
Eliges cada material de una lista cerrada (acero, aluminio, madera, PP, LDPE, cartón, espuma de PU, textil de poliéster, barniz) y pones sus kilos por unidad. Si una pieza no está en la lista, la declaras como «otro material» y la describes: entra en el inventario con su peso y el consultor le busca factor en la revisión. Añades el embalaje de venta y, si lo tienes, el consumo eléctrico o de gas de fabricación. No hace falta ningún software de ACV.
Cada partida se resuelve como cantidad × factor de emisión, con la fuente citada (DEFRA/DESNZ 2025 y MITECO 2025). El cálculo es determinista: cualquiera puede reproducir la tabla a mano con una calculadora.
Revisa la frontera del sistema, el mapeo de cada componente a su material y los factores que han quedado pendientes. Recibes el informe firmado en PDF en un máximo de dos semanas desde que tu inventario está completo.
Las grandes empresas ya no preguntan por la huella de tu empresa, sino por la del producto que te compran, para su propio Alcance 3. Esto responde a esa pregunta con una cifra por unidad y su trazabilidad.
Cada vez más pliegos puntúan el impacto ambiental del producto ofertado. Un ACV de cribado documenta ese impacto y explica su alcance sin prometer lo que no cubre.
El informe ordena tus materiales y procesos por impacto. Ahí se ve dónde está el kilo de CO₂ que compensa atacar: el material que más pesa, el proveedor, el gramaje, la energía de proceso.
Es el paso previo honesto: monta el inventario, fija la unidad declarada y deja escrito qué faltaría para llegar a una Declaración Ambiental de Producto. Ese salto lo presupuestamos aparte.
Plazo: dos semanas desde que tu inventario está completo, no desde el pago. El cálculo es inmediato y determinista; ese tiempo es el de la revisión humana, que es donde está el valor: la frontera del sistema y la calidad del inventario no las decide un formulario. Si nos falta un dato del producto, te lo pedimos el mismo día hábil.
Qué NO incluye
¿Necesitas el estudio completo, la revisión crítica o la DAP? Escríbenos y lo presupuestamos.
Es el método normalizado (UNE-EN ISO 14040 y 14044) para medir el impacto ambiental de un producto a lo largo de su vida: desde la extracción de las materias primas hasta su fin de vida. Se calcula sobre una «unidad declarada» (por ejemplo, «1 silla de oficina lista para su uso»), de forma que la cifra siempre está referida a algo concreto y no al total de la fábrica.
La huella de carbono de organización mide todo lo que emite tu empresa en un año (electricidad, flota, gas). El ACV mide lo que emite UN producto por unidad. Si un cliente te pide «la huella de este artículo», te está pidiendo un ACV, no la huella de la empresa.
De la cuna a la puerta de fábrica: producción de las materias primas (módulo A1), su transporte a fábrica (A2) y la fabricación (A3), con un único indicador, la huella de carbono (GWP-GHG, en kg CO₂e). No cubre la distribución al cliente, la fase de uso ni el fin de vida, porque esos módulos exigen escenarios que no se pueden fijar en un formulario.
No. Una Declaración Ambiental de Producto (DAP) conforme a la UNE-EN 15804+A2 exige trece indicadores de impacto, los módulos de uso y fin de vida, reglas de categoría de producto y verificación por un tercero independiente registrada ante un operador de programa (AENOR GlobalEPD, DAPcons, EPD International). Este estudio es el paso previo: monta el inventario y deja documentado qué falta. La DAP va por presupuesto.
No. La revisión crítica de la ISO 14044 la realiza un experto independiente (o un panel de tres, si el estudio sustenta una afirmación comparativa que se va a hacer pública). Aquí el informe lo revisa y lo firma un consultor de CIRCULR antes de entregarlo, que no es lo mismo. Si necesitas revisión crítica, se contrata aparte.
Se dice en el informe. Cuatro de los materiales de la lista (madera contrachapada, espuma de poliuretano, textil de poliéster y barniz al agua) no tienen hoy un factor público con licencia comercial y trazabilidad suficiente: se ofrecen igualmente, porque ocultarlos falsearía el inventario, y salen listados como «factor pendiente» en el apartado de calidad de los datos. Y si una pieza no está en la lista (vidrio, caucho, cerámica, electrónica), la declaras como «otro material» y escribes cuál es: no la omitas ni elijas un material parecido, porque lo primero infla la cobertura y lo segundo da un número falso. Entra con su peso, sale como «factor pendiente» y el consultor decide en la revisión si hay factor defendible. En ese caso el total se publica explícitamente como un MÍNIMO, y resolverlos es parte de lo que hace el consultor en la revisión. Preferimos entregar un número honesto con su límite que uno redondo que no se sostiene ante un cliente o un verificador.
Dos semanas desde que tu inventario está completo, no desde el pago: si nos falta un dato del producto te lo pedimos el mismo día hábil en que recibimos el pedido. Necesitas la lista de componentes de tu producto con los kilos por unidad (incluido el embalaje de venta) y, si lo tienes, el consumo eléctrico o de gas por unidad fabricada. Los materiales se eligen de una lista cerrada, la misma que entiende el motor de cálculo. Si no tienes los consumos de fabricación, el informe declara ese módulo como cero por ausencia de dato y lo indica expresamente.
El precio de 490 € corresponde a un producto y una unidad declarada. Si necesitas una familia de referencias o una comparación entre variantes, escríbenos y lo presupuestamos.